Buenas noches soledad, me presento ante ti
sin temores ni recelos del infierno que viví,
sin contarte aquellos días de sonrisas sin amor
sin nombrarte las mentiras que de ti ella escuchó...
Buenas noches soledad, algún día yo te vi
disfruté de tus placeres y recé por no morir,
por los miedos de lo incierto, por las dudas del deber,
por los besos de lo yerto, las caricias del ayer...
Buenas noches soledad, ya no hay versos de dolor
ya no quedan los desechos de aquel mustio corazón,
ya la piel es insensible, ya los sueños nunca están,
ya las pláticas hermosas nunca, nunca pasarán...
Buenas noches soledad, no me doblo ante ti,
no soy presa de tu invento, ni sirvienta de tu fin,
ni hechicera de tu cuento, ni guitarra en tu canción,
no soy más que un testamento del destino sin amor...
Buenas noches soledad, la marea ya subió
ya la sal de las tinieblas se escapó del corazón,
con su espuma reluciente trajo al alma el desconsuelo,
con sus olas de lo ardiente naufragó la ensoñación...
Buenas noches soledad, tu mi amiga y mi querer,
tú mi sueño y mis hijos, los que ya jamás tendré,
tú mi dulce soledad, tú mi nuevo corazón,
trae pronto a aquel cadáver las bellezas del amor...
Buenas noches soledad, no te pierdas ya de mí,
pues al paso de los años soy consciente del vivir,
del engaño de los sueños, de lo incierto de perder,
del dolor y el desconsuelo, del repudio del ayer...
Buenas noches soledad, me presento ante ti,
regalándote mis versos, son lo único que fui,
de aquel sueño de los años, de aquel fuego del amor,
de ese viejo prisionero que murió y también lloró...
