En las tinieblas de la noche
en las puertas del averno,
hoy te digo a tí poeta
que este cuerpo y esta alma
sucumbieron al infierno...

Sin embargo,
en el fondo,
en el más oscuro fondo
de las fibras y el espíritu,
queda aldo de esa fuerza,
queda algo de ese ímpetu...

Una luz,
fina esperanza,
de bondades y tristezas
una flor casi sedienta,
de caricias y riquezas...

La vida sigue
las lágrimas también,
las sonrisas también,
la muerte también...

Y la poesía?

Bah...

También...