Abro el libro del recuerdo
de un pasado que murió,
bajo el cielo de la noche
una rosa floreció...

Indiscreta e incostante
se dispuso a presentir
que las cosas de la vida
no se pueden dimitir...

Ya no sabe lo que hace
hace mucho desangró
suprimieron sus sentidos
dormitando el corazón...

Y sabiendo del suceso
que decide comenzar
cierra el alma del recuerdo
y se olvida de aquel mal...

Pone fin a los momentos
que agujeros le formó
y aclara que es momento
de fortuna y reflexión...

No presiente su futuro
y no sabe cómo actuar
pero sabe que esta noche
todo al fin terminará...

No más lágrimas, ni odios
ni locuras, ni desdén
se acabaron los licores
y se arriva al edén...

Sin embargo, un vacío
un silencio sin amor
que esperaba muy adentro
y que siempre aguardó,
se dormita en tristeza
y se pierde sin pensar,
pues entiende que no es bueno
esperar si no va a estar,
si su luna no le habla
y no emana de su voz
las palabras que en su fondo
le darían mucho amor...